El escritor Javier Gomá, que ha tocado diferentes palos, nos muestra en Ingenuidad aprendida, su último trabajo literario filosófico, compuesto de cuatro conferencias y tres colaboraciones literarias revisadas y adaptadas, una vía osada de pensamiento que nos permita romper la barrera escéptica reinante de la época posmoderna en la que vivimos. Su ingenuidad, una cualidad tan ajena a la filosofía, entronca bien con las inteligencias emocionales que la neurociencia está validando. La empatía que despierta el hombre libre, pero emancipado, de Gomá, consigue su objetivo, da que pensar.
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miércoles, 12 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
La absorción del Pastor permite al Popular sanear el balance sin entrar en pérdidas y dar dividendo
G.Garteiz
El presidente del Banco Popular, Ángel Ron, presentó ayer los números de la nueva entidad, que surgirá de la absorción del Pastor, y es de destacar un elemento clave de esta operación. El nuevo Banco Popular hará una dotación extraordinaria de 1.100 millones de euros, con cargo a reservas para poner en su justo valor activos deteriorados. Esta provisión, en el caso de tenerse que realizar pasándola por la cuenta de resultados, como es lo ortodoxo, supondría dejar a la entidad en pérdidas por un periodo extenso de tiempo, ya que 1.100 millones equivalen casi al doble del beneficio conjunto del año pasado de Popular, 590 millones, y Pastor, 62 millones.
En definitiva, la integración de estas dos entidades, permite, al menos por ahora, salvar los dividendos, ya que si el saneamiento se hubiera producido con pérdidas en la cuenta de resultados, difícilmente las autoridades habrían aceptado dar réditos a los accionistas contra reservas, dada la necesidad de recursos propios de las entidades. La fusión conlleva también una capitalización anunciada de 700 millones de euros, que no debería extrañar si supera la cantidad prevista.
lunes, 10 de octubre de 2011
Vozpópuli, editado por Jesús Cacho, libre y fiable. ¡Enhorabuena!
Gonzalo Garteiz
Un nuevo diario se ha estrenado en internet. Se llama Vozpópuli, acuérdense del nombre, que dirigido y fundado por Jesús Cacho, nace con la firme voluntad de ser "libre y fiable". Estoy seguro de que dará periodísticamente que hablar. Gracias Jesús por no traicionar a la profesión, tan menguada, tan débil, frenada por el miedo, repleta de impostura. A pesar de que tú tenías la vida confortable asegurada, arriesgas patrimonio y salud para editar un nuevo medio, urgentemente necesario y esperanzador en el dramático panorama del presente . Será La Celosía, también con voluntad de ser "libre y fiable", un acompañante noble en tu singladura sin fin. Este mismo año se convertirá en una gaceta más sólida, con más medios, y siempre con ganas de rasgar el velo que oculta la acción del poder, en sintonía con Vozpópuli.
¡Aurrera!
Un nuevo diario se ha estrenado en internet. Se llama Vozpópuli, acuérdense del nombre, que dirigido y fundado por Jesús Cacho, nace con la firme voluntad de ser "libre y fiable". Estoy seguro de que dará periodísticamente que hablar. Gracias Jesús por no traicionar a la profesión, tan menguada, tan débil, frenada por el miedo, repleta de impostura. A pesar de que tú tenías la vida confortable asegurada, arriesgas patrimonio y salud para editar un nuevo medio, urgentemente necesario y esperanzador en el dramático panorama del presente . Será La Celosía, también con voluntad de ser "libre y fiable", un acompañante noble en tu singladura sin fin. Este mismo año se convertirá en una gaceta más sólida, con más medios, y siempre con ganas de rasgar el velo que oculta la acción del poder, en sintonía con Vozpópuli.
¡Aurrera!
El promotor José Gracia gana 16 millones en 3 meses con la compra a la familia Del Pino del 5% del Pastor
Gonzalo Garteiz
La prima pagada por el Banco Popular para comprar el Pastor, del 35% sobre el cierre del jueves antes de que los insiders acumulasen masivamente títulos el viernes y la CNMV suspendiese la cotización, ha tenido un ganador y un perdedor claros, ambos resultado de una operación que se realizó hace tres meses, concretamente el 11 de julio.En esa fecha, la familia Del Pino dejaba el accionariado del Pastor, donde controlaba el 4,9%, mediante la venta en dos tramos, pero al mismo precio de 2,8 euros, del paquete accionarial a una sociedad, Financière Tesalia, cuyo titular es el promotor inmobiliario José Gracia Barba y que tiene su sede en Luxemburgo, como casi todas las suyas. La plusvalía latente conseguida por el habitual acompañante accionarial de Joaquín Rivero, con quien ha compartido consejo en Zabálbur,Bami, Metrovacesa y ahora en Gecina, ha sido de 16 millones sobre una inversión de 37,4 millones, lo que no está nada mal para tres meses de cartera. Gracia, al igual que Rivero, fue uno de los pocos que salió indemne del estallido de la burbuja, por haber colocado el género antes de la quiebra.
Sorprende que la familia Del Pino haya dejado el banco en el peor momento y sin esperar a que se produjera alguna operación corporativa, como era previsible. La prima pagada por el banco que preside Ángel Ron no es tan elevada si se toma en consideración las cotizaciones máximas y mínimas registradas por ambos bancos. Si se hubiera pagado al canje establecido, de 1,115 acciones del Popular por 1 del Pastor, en el precio más alto del banco de Ron, 16,030 euros, no habría alcanzado el máximo del banco coruñés, que fue de 18,330, quedándose a poco más de 50 céntimos. Respecto a los mínimos, sí hay prima, pero inferior a la de ayer, ya que los 2,815 euros de mínimo de cierre del Pastor, hubieran tenido una contrapartida de 3,477 del Popular, al añadir el extra del canje a los 3,115 euros de mínimo.
En definitiva, la prima sobre cotizaciones del periodo de crisis no es elevada, pero sí lo es si se tiene en cuenta el precio de la última operación de compraventa gorda de acciones del Pastor, la venta de Del Pino a Gracia, más teniendo en cuenta que en los tres meses transcurridos desde entonces, el precio de las acciones de bancos ha variado muy poco, y la situación del sector en julio no es peor que la existente ahora.
Otro colectivo ganador de esta opa es el de los titulares de las obligaciones obligatoriamente convertibles, emitidas en mayo por el Pastor. Estas obligaciones, que rentan un 8,25% de interés pagadero trimestralmente, deben convertirse en acciones a 3,70 euros, pero el Popular, en una nueva muestra de generosidad las canjea por acciones propias, a un tipo de cambio de 30,9 acciones por cada obligación de 100 euros, concediendo una prima del 10,6%.
En el caso de estas obligaciones, que tienen que pagar el cupón el próximo 14 de octubre, el Banco de España puede desautorizar este pago, y forzar la conversión a 3,70 euros, lo que reduciría la prima a un 7,3%.
Estas cifras dan que pensar sobre las razones por las que el Popular echa el resto en conseguir una pieza como el Pastor, que previsiblemente le exigirá una capitalización extra, ya que las necesidades del banco de Ron para cubrir pérdidas por la cartera de deuda soberana se han estimado en 1.300 millones de euros, según algunos informes. El Popular sí absorbe un competidor muy incómodo en Galicia, mercado en el que competían ferozmente, desde hace meses, y con un panorama más tenso dada la situación apuradísima en la que se encuentra el banco de la fusión de cajas, Novacaixa.
La prima pagada por el Banco Popular para comprar el Pastor, del 35% sobre el cierre del jueves antes de que los insiders acumulasen masivamente títulos el viernes y la CNMV suspendiese la cotización, ha tenido un ganador y un perdedor claros, ambos resultado de una operación que se realizó hace tres meses, concretamente el 11 de julio.En esa fecha, la familia Del Pino dejaba el accionariado del Pastor, donde controlaba el 4,9%, mediante la venta en dos tramos, pero al mismo precio de 2,8 euros, del paquete accionarial a una sociedad, Financière Tesalia, cuyo titular es el promotor inmobiliario José Gracia Barba y que tiene su sede en Luxemburgo, como casi todas las suyas. La plusvalía latente conseguida por el habitual acompañante accionarial de Joaquín Rivero, con quien ha compartido consejo en Zabálbur,Bami, Metrovacesa y ahora en Gecina, ha sido de 16 millones sobre una inversión de 37,4 millones, lo que no está nada mal para tres meses de cartera. Gracia, al igual que Rivero, fue uno de los pocos que salió indemne del estallido de la burbuja, por haber colocado el género antes de la quiebra.
Sorprende que la familia Del Pino haya dejado el banco en el peor momento y sin esperar a que se produjera alguna operación corporativa, como era previsible. La prima pagada por el banco que preside Ángel Ron no es tan elevada si se toma en consideración las cotizaciones máximas y mínimas registradas por ambos bancos. Si se hubiera pagado al canje establecido, de 1,115 acciones del Popular por 1 del Pastor, en el precio más alto del banco de Ron, 16,030 euros, no habría alcanzado el máximo del banco coruñés, que fue de 18,330, quedándose a poco más de 50 céntimos. Respecto a los mínimos, sí hay prima, pero inferior a la de ayer, ya que los 2,815 euros de mínimo de cierre del Pastor, hubieran tenido una contrapartida de 3,477 del Popular, al añadir el extra del canje a los 3,115 euros de mínimo.
En definitiva, la prima sobre cotizaciones del periodo de crisis no es elevada, pero sí lo es si se tiene en cuenta el precio de la última operación de compraventa gorda de acciones del Pastor, la venta de Del Pino a Gracia, más teniendo en cuenta que en los tres meses transcurridos desde entonces, el precio de las acciones de bancos ha variado muy poco, y la situación del sector en julio no es peor que la existente ahora.
Otro colectivo ganador de esta opa es el de los titulares de las obligaciones obligatoriamente convertibles, emitidas en mayo por el Pastor. Estas obligaciones, que rentan un 8,25% de interés pagadero trimestralmente, deben convertirse en acciones a 3,70 euros, pero el Popular, en una nueva muestra de generosidad las canjea por acciones propias, a un tipo de cambio de 30,9 acciones por cada obligación de 100 euros, concediendo una prima del 10,6%.
En el caso de estas obligaciones, que tienen que pagar el cupón el próximo 14 de octubre, el Banco de España puede desautorizar este pago, y forzar la conversión a 3,70 euros, lo que reduciría la prima a un 7,3%.
Estas cifras dan que pensar sobre las razones por las que el Popular echa el resto en conseguir una pieza como el Pastor, que previsiblemente le exigirá una capitalización extra, ya que las necesidades del banco de Ron para cubrir pérdidas por la cartera de deuda soberana se han estimado en 1.300 millones de euros, según algunos informes. El Popular sí absorbe un competidor muy incómodo en Galicia, mercado en el que competían ferozmente, desde hace meses, y con un panorama más tenso dada la situación apuradísima en la que se encuentra el banco de la fusión de cajas, Novacaixa.
jueves, 6 de octubre de 2011
Las empresas que cotizan en Bolsa están todavía más endeudadas que a comienzos de la crisis
Gonzalo Garteiz
Los últimos datos financieros de las empresas no financieras que cotizan en Bolsa correspondientes al primer semestre de este año, proporcionados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, muestran una inquietante evolución de la deuda, que todavía se mantiene por encima de los niveles precrisis, a consecuencia de la política de la banca acreedora de renovarla a vencimiento en la mayor parte de los casos por la incapacidad de los deudores de pagar sin sufrir un serio quebranto patrimonial malvendiendo activos.
El total agregado asciende a 310.179 millones, por encima de los 301.000 del año 2007 y los 309.600 del ejercicio 2008, cuando se produjo la quiebra de Lehman Brothers. Aunque el total sí ha descendido respecto al último ejercicio, un 5,1%, no ha ocurrido los mismo en términos relativos, en concreto respecto al patrimonio y en relación al beneficio de explotación. En ambos casos, el pasado semestre los ratios eran peores que a finales de 2010. De una décima, 1,5 frente a 1,4, en el caso (apalancamiento) del patrimonio soportado con deuda, y de dos décimas, 4-3,8, si se tiene en consideración el ebitda.
El nivel de deuda se ha deteriorado aún más si se tiene en cuenta el empeoramiento de los indicadores de la carga financiera soportada por las entidades que cotizan en Bolsa, habiéndose reducido la ratio EBIT/carga financiera desde 3,1 veces a finales de 2010 a los 2,6 de junio de este año. Además, con el agravante de que este deterioro se produjo en todos los sectores.
En cualquier caso, la presión de los mercados y la imposibilidad de las entidades financieras de mantener eternamente esta situación forzó el año pasado un aumento de las ampliaciones de capital, que continúa este año, aunque con cifras relativamente modestas. En los tres primeros trimestres, las empresas han captado por esta vía alrededor de 11.000 millones a los que hay que añadir otros 3.700 mediante suscripción con oferta pública. Gran parte de estas capitalizaciones corresponden a Bankia y Banca Cívica. En número, las 63 habidas hasta septiembre se acercan a las 67 del año pasado, siendo 13 de ellas liberadas.
Las recientes capitalizaciones anunciadas esta semana por Abengoa y Prisa son un claro reflejo de los requerimientos del mercado, que ya no acepta por más tiempo que las empresas mantengan una estrategia de que la deuda no hay que devolverla mientras se paguen los intereses. La banca acreedora es la primera que necesita más liquidez y más recursos propios por la nueva regulación, entre otras razones. El desapalancamiento de las cotizadas parece que será a partir de ahora cuando comience de veras. Los accionistas deben estar preparados para rascarse el bolsillo aunque no sean buenos momentos para la Bolsa, ya que los niveles de endeudamiento son insostenibles.
La suma de la deuda de los hogares, empresas y Estado representa en España el 355% del PIB, según datos de 2010 del Banco de Pagos Internacionales, siendo el segundo país de Europa con más carga, tras Portugal, y el tercero del mundo, donde Japón ocupa el primer lugar.
Gonzalo Garteiz
Los últimos datos financieros de las empresas no financieras que cotizan en Bolsa correspondientes al primer semestre de este año, proporcionados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, muestran una inquietante evolución de la deuda, que todavía se mantiene por encima de los niveles precrisis, a consecuencia de la política de la banca acreedora de renovarla a vencimiento en la mayor parte de los casos por la incapacidad de los deudores de pagar sin sufrir un serio quebranto patrimonial malvendiendo activos.
El total agregado asciende a 310.179 millones, por encima de los 301.000 del año 2007 y los 309.600 del ejercicio 2008, cuando se produjo la quiebra de Lehman Brothers. Aunque el total sí ha descendido respecto al último ejercicio, un 5,1%, no ha ocurrido los mismo en términos relativos, en concreto respecto al patrimonio y en relación al beneficio de explotación. En ambos casos, el pasado semestre los ratios eran peores que a finales de 2010. De una décima, 1,5 frente a 1,4, en el caso (apalancamiento) del patrimonio soportado con deuda, y de dos décimas, 4-3,8, si se tiene en consideración el ebitda.
El nivel de deuda se ha deteriorado aún más si se tiene en cuenta el empeoramiento de los indicadores de la carga financiera soportada por las entidades que cotizan en Bolsa, habiéndose reducido la ratio EBIT/carga financiera desde 3,1 veces a finales de 2010 a los 2,6 de junio de este año. Además, con el agravante de que este deterioro se produjo en todos los sectores.
En cualquier caso, la presión de los mercados y la imposibilidad de las entidades financieras de mantener eternamente esta situación forzó el año pasado un aumento de las ampliaciones de capital, que continúa este año, aunque con cifras relativamente modestas. En los tres primeros trimestres, las empresas han captado por esta vía alrededor de 11.000 millones a los que hay que añadir otros 3.700 mediante suscripción con oferta pública. Gran parte de estas capitalizaciones corresponden a Bankia y Banca Cívica. En número, las 63 habidas hasta septiembre se acercan a las 67 del año pasado, siendo 13 de ellas liberadas.
Las recientes capitalizaciones anunciadas esta semana por Abengoa y Prisa son un claro reflejo de los requerimientos del mercado, que ya no acepta por más tiempo que las empresas mantengan una estrategia de que la deuda no hay que devolverla mientras se paguen los intereses. La banca acreedora es la primera que necesita más liquidez y más recursos propios por la nueva regulación, entre otras razones. El desapalancamiento de las cotizadas parece que será a partir de ahora cuando comience de veras. Los accionistas deben estar preparados para rascarse el bolsillo aunque no sean buenos momentos para la Bolsa, ya que los niveles de endeudamiento son insostenibles.
La suma de la deuda de los hogares, empresas y Estado representa en España el 355% del PIB, según datos de 2010 del Banco de Pagos Internacionales, siendo el segundo país de Europa con más carga, tras Portugal, y el tercero del mundo, donde Japón ocupa el primer lugar.
miércoles, 5 de octubre de 2011
La acción concertada de los Polanco, Berggruen y Franklin elude la opa en Prisa por un 0,5% del capital
Gonzalo Garteiz
La acción concertada de la familia Polanco y los accionistas Nicolas Berggruen y Martin Franklin anunciada ayer, para inyectar 150 millones de euros en el capital de Prisa, reproduce la elusión de opa que tuvo lugar en la integración del fondo Liberty, bajo control virtual de Berggruen y Franklin, a finales del año pasado, cuando la empresa de medios, arruinada por la crisis y especialmente por la nefasta gestión que aún lidera Juan Luis Cebrián, buscó desesperadamente capital antes las exigencias de la banca acreedora.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores no quiso poner trabas en aquella operación, pero ahora debería investigar a fondo porque ya es un hecho que la familia Polanco, controlando el 35% del capital, y los ahora consejeros Berggruen y Franklin, actúan de forma concertada, y el pacto anunciado ayer deja a este grupo de socios con el 49,5% del capital de Prisa, una vez que la conversión de los warrants concluya.
Prisa contará con 525 millones de títulos una vez que se conviertan los warrants aportados por los Polanco y los estadounidenses. La familia del fundador ya fallecido, tendrá el control directo sobre 230,5 millones, resultado de sumar su participación actual y las 75 millones nuevas de la conversión. Por su parte, Berggruen y Franklin, suman 26,9 millones. En conjunto las dos partes coaligadas tienen 257 millones, el 49,5% del nuevo capital, a poco más de dos millones de títulos del límite de la opa, dado que la compañía tiene una autocartera de casi 3 millones, que hay que descontar del total.
Si se tuvieran en cuenta las 3,27 millones de acciones que Cebrián asegura conservar de las regaladas (en mayor número) por su magnífico trabajo, ya se superaría el límite de la opa, pero esta adenda no vale porque el consejero delegado sostiene que actúa de manera independiente. La CNMV debería indagar qué pasó con las 6,6 millones de acciones que vendió sin explicación alguna y en contra de lo previsto, el consejero Franklin, corredor de maratones para supermen, el pasado mes de febrero, ya que si hubiera mantenido la cartera que le correspondió en el canje de Liberty, como hizo Berggruen, se habría superado el 50% del límite de opa.
Los interesados en el pacto no han desvelado las condiciones de éste más allá de que se formalizará con una instrumental al 50%, pero controlada por los Polanco. A la espera de más detalles de cómo está articulado, el interés radica en quien lo ha financiado, que no es otra que la banca acreedora, según fuentes cercanas a las negociaciones. En definitiva más de los mismo, mantener al enfermo con respiración asistida a la espera de que mejore el mercado. De momento, la Bolsa reaccionó erráticamente ayer, subiendo en un principio la cotización hasta el 12%, para cerrar con una caída incomprensible, excepto para los insiders, del 0,6%. Teóricamente, el valor debería haber ido para arriba teniendo en cuenta que hay accionistas que compran acciones a dos horas mediante conversión de warrants, cuando en el mercado se encuentran a 80 céntimos, pero lo que sí penaliza la acción es la imposibilidad de opa de un tercero. Hasta que la banca y los socios americanos decidan lo contrario.
De momento, todavía quedan alrededor de 320 millones de warrants sin convertir, de los cuales más de la mitad estarán en posesión de los coaligados.
La acción concertada de la familia Polanco y los accionistas Nicolas Berggruen y Martin Franklin anunciada ayer, para inyectar 150 millones de euros en el capital de Prisa, reproduce la elusión de opa que tuvo lugar en la integración del fondo Liberty, bajo control virtual de Berggruen y Franklin, a finales del año pasado, cuando la empresa de medios, arruinada por la crisis y especialmente por la nefasta gestión que aún lidera Juan Luis Cebrián, buscó desesperadamente capital antes las exigencias de la banca acreedora.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores no quiso poner trabas en aquella operación, pero ahora debería investigar a fondo porque ya es un hecho que la familia Polanco, controlando el 35% del capital, y los ahora consejeros Berggruen y Franklin, actúan de forma concertada, y el pacto anunciado ayer deja a este grupo de socios con el 49,5% del capital de Prisa, una vez que la conversión de los warrants concluya.
Prisa contará con 525 millones de títulos una vez que se conviertan los warrants aportados por los Polanco y los estadounidenses. La familia del fundador ya fallecido, tendrá el control directo sobre 230,5 millones, resultado de sumar su participación actual y las 75 millones nuevas de la conversión. Por su parte, Berggruen y Franklin, suman 26,9 millones. En conjunto las dos partes coaligadas tienen 257 millones, el 49,5% del nuevo capital, a poco más de dos millones de títulos del límite de la opa, dado que la compañía tiene una autocartera de casi 3 millones, que hay que descontar del total.
Si se tuvieran en cuenta las 3,27 millones de acciones que Cebrián asegura conservar de las regaladas (en mayor número) por su magnífico trabajo, ya se superaría el límite de la opa, pero esta adenda no vale porque el consejero delegado sostiene que actúa de manera independiente. La CNMV debería indagar qué pasó con las 6,6 millones de acciones que vendió sin explicación alguna y en contra de lo previsto, el consejero Franklin, corredor de maratones para supermen, el pasado mes de febrero, ya que si hubiera mantenido la cartera que le correspondió en el canje de Liberty, como hizo Berggruen, se habría superado el 50% del límite de opa.
Los interesados en el pacto no han desvelado las condiciones de éste más allá de que se formalizará con una instrumental al 50%, pero controlada por los Polanco. A la espera de más detalles de cómo está articulado, el interés radica en quien lo ha financiado, que no es otra que la banca acreedora, según fuentes cercanas a las negociaciones. En definitiva más de los mismo, mantener al enfermo con respiración asistida a la espera de que mejore el mercado. De momento, la Bolsa reaccionó erráticamente ayer, subiendo en un principio la cotización hasta el 12%, para cerrar con una caída incomprensible, excepto para los insiders, del 0,6%. Teóricamente, el valor debería haber ido para arriba teniendo en cuenta que hay accionistas que compran acciones a dos horas mediante conversión de warrants, cuando en el mercado se encuentran a 80 céntimos, pero lo que sí penaliza la acción es la imposibilidad de opa de un tercero. Hasta que la banca y los socios americanos decidan lo contrario.
De momento, todavía quedan alrededor de 320 millones de warrants sin convertir, de los cuales más de la mitad estarán en posesión de los coaligados.
lunes, 3 de octubre de 2011
El Banco de España no reforzó la inspección de cajas en los años críticos
Gonzalo Garteiz
El Banco de España, que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), no tomó la medida de reforzar la supervisión e inspección de las entidades financieras cuando comenzó la crisis hace cuatro años, ni desde el punto de vista cuantitativo, con más inspectores, ni cualitativo, con un mayor número de actuaciones y requerimientos, según la indagación realizada por La Celosía con los informes oficiales de supervisión de la institución de los últimos ejercicios.
A finales de mayo del 2006, la Asociación de Inspectores del Banco de España envió una durísima carta al entonces vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, denunciaba la actitud pasiva y complaciente que mantenía el entonces Gobernador, Jaime Caruana, frente al riesgo crediticio, especialmente inmobiliario, que habían acumulado bancos y cajas desde el año 2000. En concreto, el crédito a promotores había pasado de 30.000 millones a casi 250.000 millones en ese período. Sin embargo, la llegada, dos meses después de MAFO a la cúpula del Banco de España tampoco cambió el mal gobierno de la era de Caruana, quien para más inri fue después al FMI con Rato y ahora ocupa un cargo de especial relevancia para la supervisión financiera internacional en el Banco de Pagos Internacionales.
Con Ordóñez en el poder poco ha cambiado. Los recursos humanos del departamento de inspección no se fortalecieron, manteniéndolos en un nivel inadecuado en los años en los que se ha producido la quiebra del sistema de cajas de ahorros. En el ejercicio 2007, el número de personas destinadas al departamento de supervisión era de 424, de los cuales 236 eran inspectores, y el año pasado apenas habían variado esas cifras, con un incremento de sólo 2 inspectores y 10 personas en el total del área. Estas son las cifras cuantitativas, pero peor es aún el balance cualitativo.
El supervisor se había marcado como objetivo fundamental la determinación del perfil de riesgo de cada entidad y mantenerlo bajo control, para lo cual debe las medidas necesarias cuando hay una desviación, y para ello debe conocer en profundidad la situación y evolución de cada entidad supervisada, incluyendo sus perspectivas de negocio. El incumplimiento de este objetivo es manifiesto, habiéndose ya destinado, sin contar avales, 24.000 millones al sector de las cajas de ahorros para evitar quiebras.
Resulta difícilmente justificable que solamente el año pasado, cuando ya no había solución se intensificase el número de actuaciones de inspección sobre bancos y cajas. Hace cinco años, cuando los inspectores escribieron a Solbes, y España vivía en el delirio de riqueza, se realizaron 32 inspecciones in situ a las cajas y un año después, ese número era de 35, mientras que bajaron increíblemente en 2008 y 2009 a 29 y 26 inspecciones respectivamente, a pesar de desencadenarse una tormenta financiera brutal, y solamente el año pasado, con la quiebra del sistema, se duplicaron (59). En los bancos, la serie de inspecciones, comenzando en 2006 y terminando en 2010, es de 73, 75, 72, 89 y 107. Parecido desarrollo, o incluso peor, han tenido los escritos enviados a las entidades en los que se requiere a los gestores que tomen medidas para contabilizar adecuadamente los riesgos de crédito, solvencia o de gestión. La serie de comunicados enviados muestra una curva casi plana, empezando por 14 en el año 2006, e igual número en 2010, y pasando por los 17,19 y solamente 9, enviados en los primeros años del viacrucis financiero (2007-2009).
En cuanto a las advertencias sobre el riesgo de crédito, escasas provisiones y mala contabilización, la serie de bancos y cajas, que el Banco de España no desglosa, es dramática, visto lo que ha pasado, ya que ha ido de más correcciones a menos, en concreto de 164 a 79. También bajaron las recriminaciones por la escasa calidad de la gestión de riesgos, bajando de 67 a 29 e igual tendencia muestra la admonición sobre solvencia, que fue aminorándose, de 41 apercibimientos a 8.
El Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que mantiene en la cúpula del Santander a dos personas que han perdido la honorabilidad para ser banqueros, Emilio Botín por haber reconocido ser un constante defraudador fiscal, y Alfredo Sáenz por haber sido condenado por el Supremo por denuncia falsa a clientes bancarios, se mostró encantado de haberse conocido en la presentación que hizo el pasado viernes del balance de reestructuración de las entidades de crédito, a pesar de que ha supuesto ya una inyección de capital en las cajas rescatadas de 24.000 millones, y todavía no se han despejado los nubarrones.
El principal responsable del departamento de supervisión hasta mediados de 2009, Francisco Javier Aríztegui, fue premiado con el cargo de subgobernador, y le sustituyó Jerónimo Martínez Tello, quien aparentemente ha endurecido las acciones, y que tiene un buen hacer como jefe de la inspección de bancos entre 2003 y 2008. A mediados de este último año se hizo cargo del sector de cajas tras jubilarse Julián Atienza. Éste, a pesar del hundimiento de las entidades que inspeccionó, fue "repescado" para dirigir el FROB, el instrumento financiero utilizado constituido para el rescate de entidades financieras, pero tuvo que dejar el cargo tras frustrarse el intento de colocar con cuentas falsas la ahora quebrada CAM al Banco Base que encabeza Cajastur, en una de las actuaciones más deplorables de los supervisores.
Estos desastres de gestión en el Banco de España y el FROB se han saldado en los últimos días con un abandono muy importante, el de José Antonio Alepuz, quien ha sido 10 años secretario general del Banco de España, y que se incorporará en abril, una vez cumplida la cuarentena de 6 meses para los altos cargos, a la supervisada Caixa Holding, la entidad que se quedó con los activos inmobiliarios y la mayor parte de las participaciones industriales de La Caixa, tras crearse Caixa Bank. Su sustituto en la secretaría del banco supervisor es Francisco Javier Priego, quien hasta ahora ha sido el mejor aliado de Botín y Sáenz, desde su puesto de director del departamento jurídico de la institución, habiendo aceptado las alegaciones del Banco Santander para no exigir la retirada de ambos.
El Banco de España, que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), no tomó la medida de reforzar la supervisión e inspección de las entidades financieras cuando comenzó la crisis hace cuatro años, ni desde el punto de vista cuantitativo, con más inspectores, ni cualitativo, con un mayor número de actuaciones y requerimientos, según la indagación realizada por La Celosía con los informes oficiales de supervisión de la institución de los últimos ejercicios.
A finales de mayo del 2006, la Asociación de Inspectores del Banco de España envió una durísima carta al entonces vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, denunciaba la actitud pasiva y complaciente que mantenía el entonces Gobernador, Jaime Caruana, frente al riesgo crediticio, especialmente inmobiliario, que habían acumulado bancos y cajas desde el año 2000. En concreto, el crédito a promotores había pasado de 30.000 millones a casi 250.000 millones en ese período. Sin embargo, la llegada, dos meses después de MAFO a la cúpula del Banco de España tampoco cambió el mal gobierno de la era de Caruana, quien para más inri fue después al FMI con Rato y ahora ocupa un cargo de especial relevancia para la supervisión financiera internacional en el Banco de Pagos Internacionales.
Con Ordóñez en el poder poco ha cambiado. Los recursos humanos del departamento de inspección no se fortalecieron, manteniéndolos en un nivel inadecuado en los años en los que se ha producido la quiebra del sistema de cajas de ahorros. En el ejercicio 2007, el número de personas destinadas al departamento de supervisión era de 424, de los cuales 236 eran inspectores, y el año pasado apenas habían variado esas cifras, con un incremento de sólo 2 inspectores y 10 personas en el total del área. Estas son las cifras cuantitativas, pero peor es aún el balance cualitativo.
El supervisor se había marcado como objetivo fundamental la determinación del perfil de riesgo de cada entidad y mantenerlo bajo control, para lo cual debe las medidas necesarias cuando hay una desviación, y para ello debe conocer en profundidad la situación y evolución de cada entidad supervisada, incluyendo sus perspectivas de negocio. El incumplimiento de este objetivo es manifiesto, habiéndose ya destinado, sin contar avales, 24.000 millones al sector de las cajas de ahorros para evitar quiebras.
Resulta difícilmente justificable que solamente el año pasado, cuando ya no había solución se intensificase el número de actuaciones de inspección sobre bancos y cajas. Hace cinco años, cuando los inspectores escribieron a Solbes, y España vivía en el delirio de riqueza, se realizaron 32 inspecciones in situ a las cajas y un año después, ese número era de 35, mientras que bajaron increíblemente en 2008 y 2009 a 29 y 26 inspecciones respectivamente, a pesar de desencadenarse una tormenta financiera brutal, y solamente el año pasado, con la quiebra del sistema, se duplicaron (59). En los bancos, la serie de inspecciones, comenzando en 2006 y terminando en 2010, es de 73, 75, 72, 89 y 107. Parecido desarrollo, o incluso peor, han tenido los escritos enviados a las entidades en los que se requiere a los gestores que tomen medidas para contabilizar adecuadamente los riesgos de crédito, solvencia o de gestión. La serie de comunicados enviados muestra una curva casi plana, empezando por 14 en el año 2006, e igual número en 2010, y pasando por los 17,19 y solamente 9, enviados en los primeros años del viacrucis financiero (2007-2009).
En cuanto a las advertencias sobre el riesgo de crédito, escasas provisiones y mala contabilización, la serie de bancos y cajas, que el Banco de España no desglosa, es dramática, visto lo que ha pasado, ya que ha ido de más correcciones a menos, en concreto de 164 a 79. También bajaron las recriminaciones por la escasa calidad de la gestión de riesgos, bajando de 67 a 29 e igual tendencia muestra la admonición sobre solvencia, que fue aminorándose, de 41 apercibimientos a 8.
El Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que mantiene en la cúpula del Santander a dos personas que han perdido la honorabilidad para ser banqueros, Emilio Botín por haber reconocido ser un constante defraudador fiscal, y Alfredo Sáenz por haber sido condenado por el Supremo por denuncia falsa a clientes bancarios, se mostró encantado de haberse conocido en la presentación que hizo el pasado viernes del balance de reestructuración de las entidades de crédito, a pesar de que ha supuesto ya una inyección de capital en las cajas rescatadas de 24.000 millones, y todavía no se han despejado los nubarrones.
El principal responsable del departamento de supervisión hasta mediados de 2009, Francisco Javier Aríztegui, fue premiado con el cargo de subgobernador, y le sustituyó Jerónimo Martínez Tello, quien aparentemente ha endurecido las acciones, y que tiene un buen hacer como jefe de la inspección de bancos entre 2003 y 2008. A mediados de este último año se hizo cargo del sector de cajas tras jubilarse Julián Atienza. Éste, a pesar del hundimiento de las entidades que inspeccionó, fue "repescado" para dirigir el FROB, el instrumento financiero utilizado constituido para el rescate de entidades financieras, pero tuvo que dejar el cargo tras frustrarse el intento de colocar con cuentas falsas la ahora quebrada CAM al Banco Base que encabeza Cajastur, en una de las actuaciones más deplorables de los supervisores.
Estos desastres de gestión en el Banco de España y el FROB se han saldado en los últimos días con un abandono muy importante, el de José Antonio Alepuz, quien ha sido 10 años secretario general del Banco de España, y que se incorporará en abril, una vez cumplida la cuarentena de 6 meses para los altos cargos, a la supervisada Caixa Holding, la entidad que se quedó con los activos inmobiliarios y la mayor parte de las participaciones industriales de La Caixa, tras crearse Caixa Bank. Su sustituto en la secretaría del banco supervisor es Francisco Javier Priego, quien hasta ahora ha sido el mejor aliado de Botín y Sáenz, desde su puesto de director del departamento jurídico de la institución, habiendo aceptado las alegaciones del Banco Santander para no exigir la retirada de ambos.
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